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La UNL celebró la XXI edición del EJI

En el tradicional Encuentro de Jóvenes Investigadores se presentaron más de 130 trabajos de estudiantes y graduados de la UNL. La conferencia de apertura estuvo a cargo de Diego Milone y el show de cierre fue con el humor del grupo “Los Poper”.

Cientos de estudiantes se congregaron en la XXI edición del Encuentro de Jóvenes Investigadores (EJI), una iniciativa de la Universidad Nacional del Litoral y la Federación Universitaria del Litoral (FUL), que en este año se celebró en los pasillos del Rectorado.

El tradicional evento se desarrolló durante dos jornadas y congregó a más de 130 trabajos de estudiantes avanzados de grado y posgrado de todas las carreras de la UNL. Durante sus palabras de apertura, Miguel Irigoyen rector de la UNL destacó que la mayoría de los trabajos del EJI se realizan durante prácticas, pasantías y adscripciones en cada una de las facultades. “Este encuentro permite dimensionar la importancia que tienen programas como las Cientibecas, una acción concreta de iniciación a la investigación que se implementan desde hace más de 28 años en la Universidad”, agregó.

Por su parte, Daniel Comba, director de Posgrado y Formación de Recursos Humanos de la UNL, destacó que los trabajos fueron para muchos estudiantes un momento de cierre, de tarea cumplida, pero que rápidamente surgirán de nuevos desafíos, como sucede siempre que se elige investigar. “Esperamos que estos trabajos hayan despertado también la curiosidad los asistentes, y hayan alentado su participación y su interés por la tarea de investigar”, agregó.

Jóvenes con espíritu heroico

La apertura del encuentro estuvo a cargo de Diego Milone, investigador del CONICET y docente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH), quien habló sobre “Inteligencia Artificial: ciencia ficción, investigación científica y aplicaciones reales”.

Milone comenzó la charla con imágenes de películas como “2001 Odisea del Espacio”, “Blade Runner” o “Matrix”, donde se mostraban robots iguales a humanos, que podían tener sentimientos, pensar, aprender y obviamente hablar. “A pesar de lo que muestran las películas hoy tenemos máquinas de relojería pero no mucho más”, dijo y contó como fue su ingreso al mundo académico, investigando en el campo del Reconocimiento Automático del Habla (ASR por sus siglas en inglés).

Después hizo un repaso de la evolución de la disciplina en la que trabaja, los modelos que se fueron utilizando y mostró diferentes desarrollos realizados en el sinc(i), el Instituto de Investigación en Señales, Sistemas e Inteligencia Computacional que dirige, utilizando aprendizaje maquinal y herramientas de inteligencia artificial.

Para el cierre, además de destacar la relación virtuosa que se genera entre la universidad, la generación de conocimiento y la transmisión de ese conocimiento a la sociedad, Milone hizo un listado con sugerencias para los futuros investigadores. “Sin entusiasmo no hay vida de científico”, dijo y animó a los jóvenes a tener un espíritu virtuoso. “Salgan a comerse el mundo, apunten a lo más alto, al sueño más grande, con espíritu virtuoso, que es el motor que hace sobrellevar la carrera”, finalizó.

Cierre con humor

El cierre del evento estuvo a cargo del grupo “Los Poper”, grupo de stand up científico compuesto por investigadores y estudiantes de doctorado, que cuentan su trabajo con mucho humor. Al aire libre y frente al público que se acomodó en los jardines del Rectorado, cuatro integrantes que viajaron de Buenos Aires y La Plata brindaron sus monólogos sobre la vida de un científico, las confusiones que se generan a la hora de contar de qué trabaja un investigador y también como fue su ingreso al mundo de la ciencia.

Después de la entrega de las menciones, la fiesta se extendió hasta la noche, con música y un brindis en homenaje a los participantes.