La UNL reconoció a 75 graduados que obtuvieron mejores promedios durante sus carreras de grado y egresaron durante 2025. Fue este jueves 29 de octubre se realizó en el Paraninfo. El acto estuvo encabezado por la rectora Laura Tarabella y la secretaria Académica y de Innovación Educativa, Bárbara Mántaras, junto a los graduados y las graduadas distinguidos, familiares y amistades que asistieron a la celebración. En primer lugar, la rectora señaló que “es una jornada muy emotiva, porque nos reunimos para reconocer y para valorar toda una trayectoria”.
“Nos encontramos hoy en este Paraninfo, un espacio emblemático donde sesiona la Asamblea Universitaria, nuestro órgano máximo de gobierno, con un propósito profundamente gratificante: reconocer el esfuerzo, la dedicación, la responsabilidad y la excelencia del desarrollo de una carrera universitaria”, sostuvo.
En este sentido, indicó que “este reconocimiento se inscribe además en un tiempo muy especial para nuestra casa de altos estudios: el pasado 17 de octubre celebramos 107 años de historia de una universidad que nació a la luz de los postulados de la Reforma de 1918, impulsada por jóvenes que creyeron y que apostaron firmemente por la educación, con un alcance regional”.
Luego, sostuvo que “llevar adelante una carrera universitaria implica un recorrido exigente. Sabemos de las dificultades, sobre todo de los inicios, los temores, la incertidumbre frente a lo desconocido, al enfrentarse a un nuevo ámbito. Muchas veces a una nueva ciudad, en ocasiones lidiando con las dudas legítimas respecto de la propia vocación. Pero los obstáculos se superan con perseverancia, con una actitud proactiva y fundamentalmente siguiendo, avanzando y sabiendo que esos tropiezos no son, en definitiva, más que algunas marcas que tenemos en nuestro camino y que ese desaliento nos ayuda también muchas veces a recuperarnos porque caernos, volver a levantarnos forma parte insustituible de la vida y del aprendizaje. Se aprende a través del esfuerzo constante, de esa actitud proactiva y la templanza ante la adversidad. Graduarse en una universidad pública y nacional no es un hecho fortuito ni un logro individual aislado.”
"La distinción que hoy reciben no sólo acredita en una solvencia académica o una idoneidad técnica, alcanzar el mejor promedio de cada una de sus carreras en el año 2025, lleva consigo el sello inconfundible de la universidad pública, el pensamiento crítico, la sensibilidad social, el pluralismo y un compromiso ético ineludible con el desarrollo de nuestra región y de nuestro país. La ciencia, la técnica, la tecnología, el arte y la formación humanística que aquí cultivaron cobran su sentido más auténtico cuando se ponen al servicio de las necesidades de nuestros territorios y de la construcción de una sociedad más justa, inclusiva, democrática y soberana”, añadió.
Un esfuerzo colectivo
Durante su discurso, Laura Tarabella expresó que “el mundo actual demanda profesionales técnicamente sólidos, pero sobre todo ciudadanos éticos, sensibles e innovadores. Cada carrera aquí representada es sumamente valiosa. No nos caben dudas de que la Universidad les ha brindado las herramientas y los saberes para ser protagonistas de su lugar y de su tiempo. Ser protagonistas no es sólo formar parte, es tomar parte, es asumir un rol activo y transformador en los diferentes planos de la vida ciudadana".
"Este reconocimiento individual pone de relieve el esfuerzo colectivo de una institución pública que nos ha acompañado en cada etapa, destinando sus mejores recursos, jerarquizando la enseñanza, la investigación y la extensión y abriéndose al mundo. Nuestra misión indelegable ha sido asegurar una formación integral que conjuga lo personal y lo profesional para formar personas capaces de comprender, capaces de enfrentar y de dar respuesta desde la ética y el saber a los complejos desafíos de nuestro tiempo", continuó.